jueves, 12 de febrero de 2009

LA PROTESTA

Se acaban de ir en el camión de fletes de tío Pocho. Nos dejaron a la Mili y a mi, y salieron para la casa de al lado a buscar a los vecinos. Según ellos pueden acompañarlos. Aunque no lo parezca, según dicen ellos una persona más cuenta en este tipo de protesta. La vecina no está en la Aerolínea pero sirve . . .
Y se va de lo más contenta, deja a la bebé cambiada y comida, porque dice Tita que ella tampoco está en la empresa y ahora se siente útil acompañando a los otros. Según Tita la bebé durará limpia hasta que ellos vuelvan. Yo no pienso como ella porque la otra semana como a las tres horas de salir ellos, la bebé empezó a llorar, parecía que la estaban matando. Como la puerta de calle la cierran con cadena y candado, he tenido que hacer cruzar a mi hermanita y luego saltar yo el alambre del fondo. Al llegar, la chica estaba de caca hasta la cabeza. La limpié con asco sacando agua fría de la bomba que me dejó los dedos duros. Como no sabía dónde guarda la Tita los pañales le puse un mantel y la acosté cerca del fuego. ¡Estaba morada! Después volvieron todos juntos, gritando y discutiendo sobre lo que había pasado. Mi hermana Mabel les sirvió mate cocido y pusieron plata para comprar una pizza y vino que no alcanzó para todos.
A pesar de que creo que el resultado no fue bueno, mamá y la vecina estaban felices de haber salido y de ver gente. Mi hermana Mabel decía que las cosas pintaban mal. Los hombres gritaban y hablaban todos juntos y discutían sobre esto y lo otro y más que nadie mi papá que no estaba de acuerdo. Mi hermanita y yo estábamos con hambre, papá fue a comprar pan y leche y otra vez más pizza y vino.
En la casa de al lado, la bebé estaba a los gritos de nuevo.
Ellos estaban divididos. Unos opinaban que los periodistas y el público les estaban dando todo su apoyo. Mamá y otra que trabaja con mi hermana Mabel en el Congreso, dentro de todo el alboroto tan mal no la pasan.
Al volver, unos cuantos hombres que se taparon la cara se separaron del grupo y se fueron a romper vidrieras y los teléfonos de la avenida que son de los españoles. Ellos dicen: Gallegos de las dos clases, de España y de mierda.
El que está podrido de ir a la protesta es mi papá. No quiere ir porque está cansado, él dice que también hay culpa de la gente de nuestro país que vendió mal, con coima y sin pensar en la patria. Mi papá quiere que le paguen y listo, se retira. Él no es como los vecinos, hace años cuando entró a trabajar, era un muchacho y trabajó y cumplió, y ahora quiere retirarse y es como corresponde y además dice mi papá que las cosas las quiere por derecha, no sé lo que esto significa pero lo repito.
Cada vez que puedo a la Tita se lo digo, mi papá no es ningún borrego pero quiere las cosas por derecha, así dice él y que sigan la Tita y los demás repartiendo camisetas que no sé quién las paga. Y entonces yo tengo que cuidar a Mili, mi hermanita y a la bebé y ella lo más tranquila porque parece que lo único que le importa es salir de la casa y andar haciendo barullo.